Tu gato bebe poco: cómo mejorar su hidratación
Los gatos vienen de un desierto y beben por obligación. Cuánta agua necesita, cómo conseguir que beba más y las señales de que hay un problema de salud.
El gato doméstico heredó de sus antepasados del desierto una sed muy poco fiable: bebe cuando le apetece, casi siempre menos de lo que necesita. Con la comida seca, esa cuenta se paga en riñón y en vías urinarias.
Agua: cuánta y de dónde
De dónde viene esa poca sed
Los antepasados del gato eran cazadores del desierto: sacaban casi toda el agua de sus presas (un ratón es agua en un 70 %) y no necesitaban beber. El instinto se quedó; las latas y el pienso, no. Un gato que solo come pienso seco necesita beber en torno a 40-60 ml por kilo de peso, es decir, entre 160 y 240 ml al día en un gato de cuatro kilos. Muchos no llegan ni de lejos.
Beber poco significa orina muy concentrada: más riesgo de cristales y cálculos, más cistitis y más enfermedad renal a largo plazo, que en gatos mayores es uno de los motivos de consulta más frecuentes.
Ocho formas de que beba más
- Comida húmeda cada día. Una lata lleva un 75-80 % de agua: es la vía más eficaz y la que más le gusta. Puede ser la mitad de su dieta o un extra diario.
- Un chorrito de agua en su comida (una o dos cucharadas) bien removido. Si lo acepta, perfecto; si la rechaza, no se insiste con su comida de siempre.
- Una fuente de agua en movimiento. El gato desconfía del agua quieta: la que corre le parece segura.
- Varios bebederos en sitios distintos, lejos del arenero y del comedero.
- Cuenco ancho y lleno hasta el borde. Un cuenco estrecho obliga a meter los bigotes y muchos gatos lo evitan por eso.
- Cambiar el agua dos veces al día y lavar el cuenco a diario: el agua de ayer no la quieren.
- Bebederos a distintas alturas: alguno sobre una repisa. Muchos gatos prefieren beber desde arriba.
- Caldo casero sin sal o un cubito de hielo en el agua en verano: trucos que despiertan el interés.
Cómo saber si bebe lo suficiente
- Mira los grumos del arenero: más grumos y más grandes indican que bebe y orina bien.
- La orina no debería oler muy fuerte ni ser muy oscura. Si huele mucho o hay restos rosados, a consulta.
- La piel del cuello: si al levantarla no vuelve sola, ya hay deshidratación clara. Es un signo tardío, no una alarma temprana.
- Peso y pelo: un gato deshidratado tiene el pelo apagado y pierde peso sin explicación.
Cuándo es un problema de salud
- Bebe mucho y de repente: puede ser diabetes, problema renal o hipertiroidismo. Cuanto antes se detecte, mejor se maneja.
- Bebe poco y está apático, vomita o deja de comer: consulta el mismo día.
- Se esfuerza por orinar y no consigue, o maúlla al hacerlo: urgencia inmediata, sobre todo en machos.
Y nunca le fuerces el agua con una jeringa en casa: parte puede acabar en los pulmones. Los líquidos subcutáneos son cosa del veterinario.
Sigue con estas guías
La hidratación va unida a la salud urinaria:
Preguntas frecuentes
¿Le puedo echar leche?
No es buena idea: la mayoría de los gatos adultos digieren mal la lactosa y la leche acaba en diarrea. Mejor agua, y de vez en cuando un caldo sin sal.
¿Mejor fuente que cuenco?
El agua en movimiento estimula mucho el instinto de beber. Si tu gato apenas toca el cuenco, una fuente suele ser la solución más rápida.
¿Cuánto bebe si come húmeda?
Con comida húmeda el gato ya recibe el equivalente a la mitad de su agua del día, así que bebe menos. Es normal, pero conviene seguir dejando agua fresca y disponible.
De repente bebe mucho, ¿es bueno?
No. Beber mucho y orinar mucho puede ser señal de diabetes, problema renal o hipertiroidismo. Es motivo de revisión y analítica.