Cambios de agua y parámetros del acuario
Cuánta agua cambiar y cada cuánto, cómo hacerlo sin estresar a los peces y cómo limpiar el filtro sin matar las bacterias. Amoniaco, nitrito, nitrato y pH, en claro.
La mayoría de los problemas de un acuario no vienen de los peces, sino del agua: un filtro que no está maduro o cambios que no se hacen. Estas son las cifras que conviene vigilar y la rutina de mantenimiento que funciona.
Frecuencia y cantidades
El ciclo del nitrógeno, en dos pasos
En un acuario no hay peces y agua: hay un sistema. Los peces producen amoniaco y la comida que no se come genera más, y el amoniaco es tóxico aunque el agua esté cristalina. Dos tipos de bacterias, que viven sobre todo en el material del filtro, lo transforman:
- Amoniaco → nitrito. El amoniaco es tóxico incluso en concentraciones muy bajas.
- Nitrito → nitrato. El nitrito también es tóxico; el nitrato lo es mucho menos, pero se acumula.
El filtro tarda de cuatro a ocho semanas en madurar. Hasta que no está maduro, cualquier acuario nuevo es inestable: por eso se empieza con pocos peces, se alimenta poco y se mide.
Qué medir y con qué valores
- Amoniaco y nitrito: deben estar a cero. Cualquier valor detectable es una señal de alarma.
- Nitrato: es el indicador de cuándo toca cambiar el agua. Por encima de 20-40 ppm, toca cambio.
- pH: entre 6,5 y 7,5 para la mayoría de los peces comunitarios de agua dulce. Lo importante es que sea estable: un cambio brusco es peor que un valor algo alto.
- Temperatura: los cambios de más de 1-2 °C en un cambio de agua estresan a los peces.
- Dureza (GH y KH): conviene conocer la del agua del grifo para saber qué especies encajan.
Para medir, mejor tests de gotas que tiras reactivas: las tiras son rápidas, pero mucho menos precisas.
El cambio de agua, paso a paso
- Prepara el agua el mismo día: un cubo solo para esto, agua a la temperatura del acuario y acondicionador si tu agua lleva cloramina.
- Apaga el filtro y el termostato para que no trabajen al aire.
- Sifona el fondo con la campana, sin enterrar el tubo en la grava: se aspiran los restos y se retira el agua que quieres cambiar (20-30 %).
- Rellena despacio, con un plato o la mano para no levantar el sustrato.
- Vuelve a encender el filtro y comprueba la temperatura.
Un cambio del 100 % no se hace nunca: rompe el equilibrio y deja a los peces en agua sin madurar.
El filtro: limpiarlo sin matarlo
El material del filtro está lleno de las bacterias que mantienen vivo el acuario, y el cloro del grifo las mata. Por eso los materiales se enjuagan siempre en un cubo con agua del propio acuario y solo cuando el caudal baja. Se limpian por partes (un mes la esponja, otro el material biológico) y nunca el mismo día que se remueve el fondo a fondo.
Si los valores se disparan
- Cambio parcial de agua (25-50 %) y volver a medir al día siguiente.
- Reducir la comida a la mitad unos días: casi siempre es lo que alimenta el problema.
- Revisar el filtro: que funcione y que el caudal sea el correcto.
- No añadir peces nuevos hasta que amoniaco y nitrito estén a cero.
Y si hay que medicar, mejor hacerlo en un acuario aparte: muchos tratamientos dañan a las bacterias del filtro.
Sigue con estas guías
El agua es la base de todo lo demás:
Preguntas frecuentes
¿Con dejar el agua 24 horas ya no tiene cloro?
El cloro se evapora, pero la cloramina (que usan muchas redes) no. Si tu agua la lleva, hace falta un acondicionador específico.
¿Puedo limpiar el filtro bajo el grifo?
No. El cloro del grifo mata las bacterias que hacen el trabajo. Los materiales se enjuagan siempre en un cubo con agua del propio acuario.
¿Qué es el ciclo del nitrógeno?
El proceso por el que las bacterias convierten el amoniaco de los peces y la comida en nitrito y después en nitrato. Hasta que el filtro está maduro, el acuario no es seguro.
Relleno lo que se evapora, ¿eso cuenta?
No. Al evaporarse solo se va el agua: las sales y el nitrato se quedan. El relleno mantiene el nivel, pero no sustituye al cambio de agua.