Gecko leopardo: terrario y cuidados básicos
Terrario, gradiente de calor, insectos vivos y calcio. Por qué el gecko leopardo es el reptil más recomendable para empezar sin sustos.
Frente a una iguana o un camaleón, el gecko leopardo perdona más errores: es terrestre, se alimenta de insectos y no necesita una instalación enorme. Aun así, hay tres cosas que no se pueden saltar.
Gecko: números de partida
Las tres cosas que no se pueden saltar
- Un gradiente de calor: el terrario necesita una zona caliente y una zona fresca, para que el gecko regule su temperatura por sí mismo.
- Insectos vivos con calcio: sin el suplemento aparecen problemas de huesos y de muda.
- Un refugio húmedo: es lo que le permite mudar la piel sin que le queden restos en los dedos o en los párpados.
El terrario
- Terrestre y bajo: más ancho que alto y con tapa amplia. Un adulto vive bien en 60-80 cm de largo.
- Suelo, no arena suelta: si traga arena puede obstruirse. Mejor sustrato de fibra o papel.
- Zona caliente con manta o foco: 30-32 °C en la superficie, no en todo el terrario.
- Zona fría a 24-26 °C para que pueda bajar su temperatura cuando quiera.
- Dos refugios: uno seco y uno húmedo, con fibra o musgo que se rocía, más algún tronco para esconderse.
- Humedad del 30-40 %, con un pulverizado ligero cuando toca muda.
- Termómetro y, mejor, termostato: la manta conectada a un termostato evita quemaduras.
Qué come
- Insectos vivos del tamaño adecuado, nunca más largos que su cabeza: grillos, cucarachas, tenebrios y gusanos de la harina.
- Espolvoreados con calcio con D3 en casi todas las tomas, y un suplemento de vitaminas una vez por semana.
- Crías cada día; adultos, dos o tres veces por semana. Acumula grasa en la cola y el sobrepeso también es un problema en reptiles.
- Nada de insectos silvestres: pueden llevar pesticidas o parásitos.
- Agua fresca en un cuenco bajo, cambiada a diario.
Manejo y muda
Es dócil y se deja coger, pero nunca por la cola: la suelta como defensa y no le vuelve a crecer entera. Se sostiene con la mano abierta por debajo, dejando que camine sobre ella, sin apretar.
Muda la piel a trozos. Si le queda un anillo en un dedo, en la punta de la cola o en un párpado, conviene ayudarle con un baño templado y humedad en el refugio: un anillo de piel apretado puede cortar la circulación de un dedo.
Lo que no conviene
- Varios machos juntos: se pelean y las peleas pueden ser serias.
- Compartir terrario con otra especie: aunque «se lleven», compiten por el calor y la comida.
- Piedra caliente sin termostato: provoca quemaduras en la piel del vientre.
- Comprarlo por impulso: vive entre 10 y 20 años y come insectos vivos cada semana, que no siempre se encuentran a mano.
Avisos de salud
- Deja de comer: casi siempre es frío (falta de zona caliente) o estreñimiento. Si dura más de una semana, toca veterinario de exóticos.
- Ojos cerrados, legañas o restos de muda: humedad demasiado baja.
- Patas temblorosas o huesos blandos: falta de calcio.
- Cola mucho más delgada de un día para otro: adelgazamiento, enfermedad o parásitos.
Un apunte práctico antes de decidirte: comprueba que tienes un veterinario de exóticos cerca. Con reptiles no todos los centros pueden atenderte.
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Preguntas frecuentes
¿Necesita luz UVB?
El gecko leopardo es crepuscular y obtiene la vitamina D de los insectos y del suplemento, así que no depende del UVB como una tortuga. Un aporte de UVB de bajo índice ayuda, pero nunca sustituye al calcio.
¿Solo come insectos?
Sí. Grillos, cucarachas y tenebrios, vivos y de tamaño adecuado (no más largos que su cabeza), espolvoreados con calcio con D3.
¿Es agresivo?
No, es dócil. Pero no se le coge por la cola: la suelta como defensa y no le vuelve a crecer entera.
¿Cuánto vive?
Entre 10 y 20 años con buenos cuidados, así que es una mascota a muy largo plazo.